En la crianza, muchas veces actuamos en modo automático. Hacemos elecciones por nuestros hijos basándonos en la comodidad, el miedo o la costumbre. Pero, ¿qué pasaría si aplicáramos el Mindfulness y viéramos cada situación con una mente curiosa?
Hoy quiero hablarte de algo tan simple como pedir un menú infantil en un restaurante y cómo esta decisión, que parece inofensiva, en realidad moldea la mentalidad y la independencia de nuestros hijos.
El menú infantil: una elección automática
Imagínate esta escena: llegas a un restaurante con tu hijo y, sin pensarlo dos veces, pides un menú infantil. Pollo con arroz, papas fritas o macarrones con queso. Sabes que lo va a comer sin problema y prefieres evitar la incertidumbre de que pruebe algo nuevo y no le guste.
Pero, ¿qué le estamos enseñando con esta actitud?
- Que mejor no arriesgarse a probar cosas nuevas.
- Que siempre va a haber alguien que decida por él.
- Que es mejor seguir en lo seguro que atreverse a experimentar.
El chef Pepe Rodríguez, del programa MasterChef, lo explica muy bien: «Enséñales a tus hijos a comer de todo y dales la oportunidad de probar cosas ricas.» Y esto no solo aplica a la comida, sino a toda la vida.
La mentalidad que se forma desde pequeños
Si siempre pedimos el menú infantil, estamos limitando sus posibilidades de experimentar y descubrir sus propios gustos y preferencias.
Ahora extrapolémoslo a otras áreas de la vida:
- Si siempre elegimos su ropa, nunca desarrollará su propio estilo.
- Si decidimos por ellos qué deporte practicar, no aprenderán a descubrir lo que realmente les gusta.
- Si evitamos que tomen decisiones, no aprenderán a confiar en sí mismos.
De adultos, ¿cuántas veces hemos ido a un restaurante, elegido un plato y nos hemos arrepentido? Así se aprende, equivocándose, probando, experimentando.
Mindfulness: la clave para romper patrones
Uno de los principios del Mindfulness es actuar con mente curiosa. Esto significa que:
- Cada experiencia es nueva.
- Cada momento es único.
- Nuestros hijos no son siempre los mismos, están en constante evolución.
Pero muchas veces nuestra mente nos dice: «Mis hijos son así, ya lo sé.»
¿Y si no fuera tan cierto?
El autor Stephen R. Covey, en su libro Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, explica que si queremos que nuestros hijos sean de una manera, primero debemos verlos como tal.
Él mismo cuenta cómo, al ver a su hijo como «débil» y sobreprotegerlo, estaba reforzando esa idea en el niño. Cuando cambió su percepción y empezó a tratarlo con confianza, su hijo también cambió.
La importancia de dejarles experimentar
Si queremos que nuestros hijos tengan seguridad en sí mismos, debemos permitirles tomar decisiones, cometer errores y descubrir el mundo por sí mismos.
No significa dejarlos solos sin guía, sino acompañarlos en su exploración.
- En lugar de pedir el menú infantil, explícale la carta y deja que elija.
- Si no sabe qué es un plato, invítalo a preguntarle al camarero.
- Si teme equivocarse, recuérdale que no pasa nada por probar algo nuevo.
Cuando los niños crecen con esta mentalidad, se sienten seguros para experimentar y confiar en sus elecciones. Y lo más bonito es que, cuando tú no estés, no esperarán ese momento para atreverse, sino que lo harán porque lo han aprendido a tu lado.
¿Cómo aplicar esto en tu día a día?
Te propongo un reto: actúa con mente curiosa durante un día.
- Ve al trabajo como si fuera la primera vez.
- Mira a tus hijos como si nunca los hubieras visto antes.
- Atrévete a hacer algo diferente, aunque sea un pequeño cambio en tu rutina.
Y luego, dime: ¿qué descubriste?
Cómo el Coaching puede mejorar tu relación con tus hijos
El coaching familiar se basa en técnicas que te ayudan a entender y mejorar la relación con tus hijos desde la consciencia plena. Esto incluye:
- Aprender a escuchar sin juzgar.
- Fomentar la autonomía en tus hijos sin caer en el control excesivo.
- Cultivar la paciencia y la calma en los momentos de conflicto.
- Reprogramar patrones negativos heredados.
- Desarrollar estrategias de comunicación efectiva en la familia.
Uno de los aspectos más importantes es la práctica del Mindfulness, que permite estar presente en la crianza y no actuar en automático. La Programación Neurolingüística (PNL) también es clave, ya que enseña a identificar creencias limitantes y transformarlas en pensamientos potenciadores.
Te has dado cuenta como un meno infantil puede enselarte tanto a tneenr una relación plena y consicente con tus hijos.
Si quieres aprender a aplicar más herramientas de Mindfulness, Coaching y PNL en la crianza, para dejar de actuar en automático y conectar realmente con tus hijos, en Familia en calma (programa grupal) y en Yo en calma (programa individual) te enseño cómo hacerlo.
¿Lista para ver la crianza con una mente curiosa? ¡Te espero dentro!