Deja de dudar de ti y vuelve a sentirte segura en la relación con tus hijos. Y, sobre todo, contigo misma
Una proceso que cambiará tu forma de vivir en familia
Quizá sabes perfectamente cómo quieres educar. Has leído, conoces herramientas y sabes cómo te gustaría reaccionar.
Pero cuando tu hijo te contesta, llevas cinco veces pidiéndole lo mismo o vuelve a saltarse un límite, aparecen la rabia, la impotencia o ese “no puedo más” y todo lo que sabes desaparece.
Gritas, amenazas, cedes… y después llega el:
“Joder, otra vez lo he vuelto a hacer.”
Vínculo es un proceso individual de 12 semanas para trabajar justo ahí: en la distancia entre saber cómo quieres hacerlo y conseguir hacerlo cuando llega el momento.
Para que puedas dejar de reaccionar en automático, poner límites y tomar decisiones con más seguridad, sin acabar atrapada en los gritos y la culpa y la frustración