¡Hola Familia Querida! Estoy aquí, en mi rincón de calma, pensando en el poder de una palabra: conexión. ¿Te han contado alguna vez que conectar con tu familia de verdad transforma la vida? Quizá te suene a cuento de hadas, a una frase de fantasía con unicornios llenos de brilli-brilli volando por el cielo azul. Yo sé que puede parecer lejano, pero te garantizo que es una realidad que he visto y he vivido.
Porque cuando la conexión con tus hijos es genuina, algo mágico sucede: aparece la calma. Y cuando estás en calma, todo tu mundo exterior se transforma. Contestas mejor, tienes un humor más ligero, y esa versión tuya que salta a la mínima… ya no sale. Te sientes empoderada, con las riendas de tu vida en las manos, y todo fluye.
La musa de mi proyecto: Mi primera clienta
Hoy te quiero contar una historia que es la base de mi trabajo. No de una clienta de ahora, sino de la primera. De mis primerísimas. Yo era una novata recién salida de mis estudios de coaching, con mucha teoría y más ilusión que experiencia real. Sentía que era más ingenua que Whoopi Goldberg de monja en Sister Act, y no sabía si podría ayudar de verdad.
Pero ella, mi primera clienta, me contactó con un objetivo muy claro y un corazón roto: quería recuperar la conexión con el amor de su vida, su hijo adolescente. El abismo entre ellos se había llenado de discusiones, gritos y un mal ambiente que afectaba a toda la familia. Se sentía perdida, sin saber qué más hacer para volver a ser ella misma y para acercarse a su hijo, su «pequeño gran amor».
Juntas, empezamos un proceso de doce semanas, un camino de autodescubrimiento y sanación. Fue un trabajo duro, pero ella confió en mí y en las herramientas que le di. Su mayor desafío no era su hijo, sino ella misma. Tuvimos que bucear en sus miedos, en sus creencias, y en la forma en que se estaba relacionando con su propio dolor.
Después de doce semanas, la transformación era real. Y esto fue lo que me dijo, y se me pone la piel de gallina cada vez que lo recuerdo:
✨ “Busqué ayuda en Raquel porque me sentía perdida con la persona que más quería. El sentimiento de no conectar con él me frustraba, y me atormentaba pensar que ya no iba a volver a encontrarme con él. El proceso fue un aprendizaje para mí y, gracias a las herramientas que Raquel me dio, entendí que tocaba conectar de una forma diferente con mi pequeño gran amor. Poco a poco, todo fluyó y mejoró.”
Han pasado ya cuatro años y todavía me escribe para contarme pequeños detalles, esos momentos que para ella significan todo:
👉 “Hoy tuvo este detalle conmigo.”
👉 “Si no hubiera trabajado contigo, nada de esto pasaría.”
👉 “Gracias, gracias, gracias.”
Por eso hago lo que hago: La evolución de la conexión
Ella es mi musa. La razón por la que Familia RT existe. Porque me di cuenta de que, al guiarla, al ayudarla a sanar su relación con su hijo, también estaba sanando mi propia relación con mi familia y conmigo misma. Fue mi «prueba de fuego», y me demostró que el camino que había elegido era el correcto, el que me iba a permitir ayudar a tantas personas que, como nosotras, se sienten perdidas.
Y por eso hago lo que hago. Por eso he creado RT El Método. Porque yo no he dejado de aprender ni de mejorar. Cada historia que escucho, cada transformación que presencio, me da más herramientas para compartir contigo. Este método es el resultado de años de experiencia y de mi propia evolución.
No importa si te sientes novat@, si crees que tu caso no tiene solución, o si te da miedo el cambio. Si funcionó con ella, mi primera clienta; si funcionó conmigo, Raquel Torres, tu Coach Familiar; funcionará contigo.
Solo tienes que dar el primer paso. Y ese momento es ahora. Empezamos en nada. Las plazas están a punto de cerrarse, así que no dejes pasar esta oportunidad para transformar tu vida y la de tu familia.
Me encantará tenerte en el grupo.